El pirata Dragut y la Torre de las Calaveras

Estos días hay en los medios de comunicación un auténtico aluvión de publicidad turística de Túnez, desarrollado por este país para tratar de recuperar el desastre económico que supuso para este sector la reciente revolución. Pues ojeando uno de lo muchos textos publicados me encontré con la recomendación de visitar Djerba o Yerba, una isla situada cerca de la costa que en su día fue española, aunque por breve tiempo.

Pirata Dragut Torre Calaveras

Era la base de operaciones de Targut Reis, más conocido aquí como Dragut: un corsario turco (1514-1565) protegido de Barbarroja que asoló las costas mediterráneas durante años. El famoso almirante Andrea Doria, al servicio de Carlos V, le capturó en 1540 condenándole a galeras, de donde le rescató su mentor previo pago de 3.000 ducados. Entonces volvió a las andadas con más brío aún, asaltando Cullera (la cueva donde cuenta la tradición que intercambió prisioneros con los españoles es hoy un museo de la piratería) y Alicante, ésta en dos ocasiones, 1550 y 1557 (de aquellas razzias deviene la fiesta de Moros y Cristianos).

Pero la acción más famosa de Dragut la llevó a cabo en su propia isla, Yerba. El lugar fue conquistado por las tropas españolas que Felipe II envió en 1559 al mando del duque de Medinaceli. Se atrincheraron en el llamado Fuerte de los Aragoneses, cuyas ruinas aún se visitan. Ruinas porque el corsario consiguió volver y recuperarlo, pasando a cuchillo a los 6.000 defensores y ordenando construir con sus cráneos un torreón -conocido como Torre de las Calaveras-, que perduró hasta su demolición en 1848. En nuestros días los turistas pueden ver un monolito en su lugar.

Dragut falleció de un cañonazo durante el asedio de Malta, en 1565. La ciudad de Turgutreis (Turquía) tiene el honor de llevar su nombre.

Foto: beykoz-turkocagi