Google homenajeó a Edison, el hombre de las mil patentes

Quien haya estado usando Google la segunda mitad de la semana pasada se daría cuenta de que las letras del logotipo estaban formadas por dibujos de engranajes, poleas y una bombilla. Pulsando sobre ellos se movían y hacían encenderse la luz. Era una de esas efemérides que suele recordar el buscador: en este caso homenajeaba el 164 aniversario del nacimiento de Thomas Alva Edison, el hombre que siempre inventaba “una manera de obtener dinero para seguir inventando”.
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En efecto, Edison fue el inventor más prolífico que ha existido (salía a invento cada dos semanas como media), en tiempos en los que la iniciativa individual estaba por encima de las actuaciones colectivas o empresariales. Él mismo se consideraba representante del “sentido práctico de América”, por eso quizá es tan apreciada su memoria en EEUU. Claro que no es para menos, pues le avalan más de un millar de inventos patentados, algunos de los cuales fueron fundamentales para desarrollar la vida moderna. Es el caso de la iluminación eléctrica, el fonógrafo, el kinetoscopio, las pilas alcalinas o el efecto termoeléctrico que lleva su nombre y permitió desarrollar diodos, indispensables de la electrónica. Lo cual no está mal para alguien que fue expulsado de la escuela a los siete años por “improductivo” y tuvo que ser educado por su madre; en realidad estaba medio sordo por una enfermedad pero parece ser que su maestro no se percató de ello.

En cambio, otros inventos se le atribuyen erróneamente, como la bombilla. Ésta ya existía pero lo que hizo Edison fue aplicarle un filamento de bambú carbonatado en lugar del metálico, evitando que se fundiera al ponerse incandescente. Lo que sí creó fue la primera central eléctrica (1882), “la aventura más grande de mi vida” según sus propias palabras. Tampoco fue el autor del cinematógrafo sino de su antecesor, el kinetoscopio, aunque se enzarzó con los hermanos Lumiére en 1897 reclamando la patente. Ocho años antes, George Eastman también se le había adelantado al patentar la película de celuloide; Edison tuvo que conformarse con incorporarle su característica perforación lateral.

Cuando murió en 1931 varias ciudades apagaron sus luces en señal de respeto hacia aquel hombre que empezó su carrera de telegrafista, viendo cómo se rechazaba una máquina de recuento automático de votos de su invención porque podía incitar al fraude. Si llega a saber que un presidente ganó las elecciones gracias al vetusto sistema electoral de Florida…