Daniel Johnston, uno de los personajes más extraños del mundo del pop, ofreció un concierto en la sala Apolo de Barcelona, dentro de su gira por diversas ciudades europeas. Fue el pasado 6 de junio y, para quien no tenga referencias suyas, decir que se trata de un hombre que desde su juventud arrastra graves problemas psÃquicos, entre ellos un trastorno bipolar y una tendencia manÃaco depresiva (permÃtaseme que no emplee el término enfermo mental: yo no creo en eso).
Resulta bastante elocuente leer las reseñas que del mencionado evento firman en los números de julio-agosto de Ruta 66 y Rock de Lux, respectivamente, Ignacio Juliá y Joan Pons. En cuanto a la actitud del público Juliá afirma, entre otras cosas, que
?????? el absurdo pase del majareta norteamericano no llegó a los cuarenta minutos, dándose una vez más la sensación de que cierto público traga con lo que sea con tal de no advertir la desnudez del emperador (???.) Como el operario que ha solucionado un incidente en menos tiempo del previsto o el invitado evasivo que no se encuentra a gusto en tu fiesta, se esfuma y no hay bis que valga por mucho que aplaudan algunos. Atónitos nos quedamos con el recuerdo de (???) balbuceantes bosquejos, el desconcertante espectáculo de la demencia???
Mientras que Pons asevera que verle en directo
??????vale la pena por la experiencia distinta, casi el desafÃo, que supone plantarte delante de un personaje asÃ. Es casi un shock. (???). En ese sentido, felicidades, pues, para el público asistente que arropó, cuidó y comprendió a Johnston (???) en todo momento. Eso se llama cariño???.
El punto de vista de ambos respecto del comportamiento del autor de Fear Yourself queda bien claro: por un lado, Juliá habla de un Johnston que
?????? se pasea un rato por el escenario ignorante de la platea y a continuación ataca algunas de sus esquizofrénicas gemas como si nadie estuviera presenciando el estropicio??????
concluyendo que
?????? este hombre no deberÃa estar de gira, y de hecho parece no estarlo???
por otro, Pons aunque reconozca lo difÃcil que puede resultar disfrutar de un concierto suyo, se muestra más condescendiente, pues, según él,
?????? todo lo que ocurre a partir del momento en que aparece en escena puede ser totalmente malinterpretado sin información previa. El público que ya conoce a Daniel Johnston, que aprecia lo valiente de su propuesta, que dispensa sus limitaciones, tampoco lo tiene fácil en el directo???.
En este sentido, en lo que todo el mundo sà que estará de acuerdo con Joan Pons es en que
?????? ante Daniel Johnston se puede sentir nerviosismo, simpatÃa, incluso compasión. Una mezcla muy curiosa de sentimientos que, ojo, nunca deberÃa desembocar en otra cosa que no fuera el respeto. Quien se sienta tentado por la mofa o el morbo se puede ahorrar la entrada???.
En cualquier caso, creo que no les falta parte de razón a ambos. Es difÃcil en situaciones como esta decidir entre, por un lado, aceptar ciertas actitudes que son consecuencia de un determinado estado mental del que seguramente quien lo padece no es responsable y, por otro, hacerle ver a un tÃo que por muy mal del tarro que esté no puede hacer lo que le dé la gana, máxime hablando de una persona que ha hecho de la música su profesión. De hecho, los asistentes al concierto que ofreció en la Ciudad Condal tuvieron mayor fortuna que el dÃa anterior los de ParÃs, donde solamente tocó??? ¡20 minutos!.
Es probable (insisto en lo de probable, porque yo no lo tengo nada claro) que si no fuera precisamente por ese estado mental no harÃa la misma música que tanto entusiasma a sus seguidores. Pero también es cierto que el hecho de asumir determinados comportamientos quizás sirva también para perpetuar un estado de cosas en el que seguramente el primer perjudicado sea el propio Johnston. Concluyendo: aparte de los sentimientos descritos anteriormente por Pons, creo que siempre es algo positivo tener hacia gente como este atormentado cantante tejano otros como los de piedad o caridad. Términos que desgraciadamente están cada vez más en desuso, hasta el punto de haber sido prácticamente eliminados del lenguaje habitual de la mayorÃa de los medios de comunicación.


Quieres opinar?
Comparte tus impresiones, e inicia la conversación.
Deja tu comentario
Puedes suscribirte al Feed RSS de los comentarios de esta entrada. También puedes dejar un trackback si has hablado de lo mismo en tu blog.